Intervención "La integración de la Universidad en la Ciudad"
Contenido íntegro de la intervención en la Mesa Redonda organizada por el Colegio de Arquitectos, en relación con la integración de la Universidad de Elche en la propia ciudad. Salón de Actos de la CAM,
Señores y señoras, buenas tardes.
En primer lugar, en nombre del Señor Alcalde y en el mio propio, quiero agradecer, la amable invitación cursada por el Colegio Territoral de Arquitectos, a través de su Vocalía en Elche, para la parcicipación en este interesante acto; quiero, también, felicitarles por la organización de esta mesa redonda, que considero aborda un asunto crucial para la ciudad y su desarrollo futuro.
En consonancia con lo dicho, quiero comenzar afirmando que, el estudio y reflexión de la influencia de la Universidad y su ubicación en plena trama urbana, no sólo es una cuestión conveniente sino, más bien diría yo, imprescindible para la adecuada definición del modelo de ciudad que las Instituciones y la sociedad, juntos queremos construir, configurar.
Como recordarán, el 27 de diciembre de 1.996, con la aprobación por las Cortes Valencianas del Proyecto de Ley de Creación de la Universidad Miguel Hernández de Elche, culminó uno de los principales retos colectivos que ésta ciudad ha afrontado en las últimas decadas.
Culminó el reto de su consecución y nació el que, sigue siendo un desafío vigente, el de su paulatina construcción e integración en la ciudad
Indudablemente, la ubicación en Elche respondía al hecho de que nuestra ciudad y su área de influencia, reunía las características adecuadas para que se instalase esa nueva Universidad complementaria de la de Alicante, posibilitando así que se ampliara la oferta educativa en la Comunidad y en nuestra Provincia; y permitiendo que Elche adquiriera el rango de Ciudad Universitaria
Dicho esto, cabe afirmar que una institución educativa pensada para alojar 20.000 alumnos, unos 1.000 profesores y más de 2.000 trabajadores en el resto de servicios, y que ocupará más de 2.000.000 de m2, necesariamente transforma, cambia, provoca alteraciones, en positivo desde luego, en el entorno en que se sitúa.
Logicamente, desde un punto de vista amplio, genérico, la Universidad, contribuirá notoriamente al establecimiento del equilibrio necesario desde el punto de vista social; así como, también, a un considerable incremento en la calidad de vida y en las posibilidades de desarrollo personal de los ilicitanos.
Ya de forma más detallada y específica, “La integración de la Universidad en la Ciudad”, llevará aparejados, cuando menos, efectos y repercusiones en seis ordenes de la convivencia colectiva de los ilicitanos.
Consecuencias, efectos y repercusiones que enumeraré y desarrollaré con brevedad, aunque poniendo mayor enfasis en la, por Uds. denominada “influencia urbanistica”, o efectos sobre la estructura urbana; aunque desde esta perspectiva más planteando cuestiones para el debate, que ofreciendo una visión clara y contundente.
Como, les decía, a mi juicio, con total probabilidad la integración de la Universidad generará (efectos, repercusiones y consecuencias)
1.Efectos económicos.
2.Efectos formativos.
3.Efectos sobre el sistema de comunicaciones y el tráfico.
4.Efectos individuales, sociales y culturales.
5.Efectos sobre la imagen externa de la ciudad.
6.Y, como no, efectos urbanisticos
La Universidad es un elemento generador de riqueza y empleo.
Hay que hablar en primer lugar de los efectos directos que la Universidad puede generar en nuestra economía por el propio proceso de urbanización y construcción del Campus y la creación de puestos de trabajo que supone su puesta en marcha y funcionamiento.
A ello hay que unir también la creación de toda una serie de infraestructuras y empresas asociadas destinadas a cubrir las nuevas necesidades, las nuevas demandas de la población de estudiantes.
Pero, además, la presencia de la Universidad se ha de traducir en un efecto sobre el tejido económico local y la competitividad empresarial.
Se debe producir, por una parte, un proceso real y fluido de transferencia de resultados de la investigación al mundo de la empresa, aprovechando el potencial que representa la existencia de un tejido económico de carácter emprendedor y consiguiendo una mejora en la calidad de los procesos de producción actualmente vigentes.
Y, por otra parte, se debe producir, también, un efecto de diversificación de la actividad económica, debido al componente externo de inversión y de investigación y desarrollo que supone la actividad universitaria.
Efectos sobre el nivel de formación de los jóvenes y sobre el nivel de empleo.
En cuanto a los efectos formativos, la existencia de la Universidad ha de provocarimportantes repercusiones en el mercado laboral de su zona de influencia:
-Ha de dar respuesta a la demanda inmediata de los sectores empresariales de la zona. La Universidad tiene que actuar como una verdadera “factoría de empleo” que responda a las necesidades reales del tejido productivo local.
-Y, también, ha de prever con anticipación las necesidades de mano de obra cualificada que el mercado de trabajo va a tener, de forma que se adelante en su formación, a las demandas de los emprendedores locales.
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Efectos sobre la infraestructura de comunicaciones y el tráfico.
En primer lugar, se impone un refuerzo de la infraestructura de comunicaciones entre Elx y las poblaciones del área de influencia, desde la que se desplazarán hasta nuestra ciudad los alumnos universitarios; y, muy en particular un refuerzo a las comunicacines existentes, entre las dos universidades complementarias, Elx y Alicante.
Por otra parte, un número considerable de esos ilicitanos que constituían el 20% de los alumnos de las Universidades de la Comunidad Valenciana, posiblemente la mayor parte de ellos a medio plazo no va a tener que dejar la ciudad para realizar estudios superiores;, sino que van a necesitar, a partir de ahora, que exista una red de comunicaciones fluida entre la Universidad de Elche y los barrios de la ciudad o las pedanías.
No hay duda de que los dos factores antes expuestos, unidos al hecho de que la Universidad ocupa físicamente aproximadamente el 25% de la superficie total de la ciudad, requieren de una actuación en infraestructuras de comunicación cuya solución va a verse acelerada por la puesta en marcha de la Universidad, que se convierte así en un elemento de transformación urbana de primer orden.
Efectos individuales, sociales y culturales.
Uno de los beneficios más apreciables derivados de la presencia de la Universidad va a ser el aumento de la cualificación y del nivel cultural de la población que accede a los estudios universitarios, mejorando de este modo el potencial humano de la zona de influencia de la misma.
La consecuencia más inmediata del inicio de actividades de la Universidad es la propia educación que en ella se imparte, pues sólo con esa educación se logra la plenitud individual y el progreso solidario.
La Universidad, por lo tanto, nos ha de permitir la adquisición no sólo de conocimientos y técnicas, sino también de convicciones y valores basados en la convivencia pacífica, en el diálogo, en la solidaridad y en la libertad.
Desde el punto de vista cultural, es logica la previsión de crecimiento en el número de dotaciones culturales que va a suponer el establecimiento de la Universidad en Elche. Asi como, también, la generación de un efecto dominó, en materia cultural, por la concurrencia de la comunidad universitaria
Repercusión en la imagen y proyección de la ciudad
Actualmente Elche es mayoritariamente conocido en el conjunto de España por elementos puntuales, aunque muy sobresalientes; elementos como son las representaciones del Misteri, la Dama de Elche, la existencia de un palmeral único en Europa y la propia actividad industrial centrada en la producción de calzado.
No obstante, la imagen de Elx no se corresponde con su verdadera importancia en el contexto general de ciudades.
No se tiene conciencia clara de que nuestra ciudad sea la tercera ciudad de la Comunidad Valenciana en número de habitantes, ni la primera en actividad industrial.La implantación de la Universidad y el inicio de sus actividades, con la realización de congresos nacionales e internacionales y el intercambio continuo de personas y experiencias que conlleva, permitirá a nuestra ciudad adquirir una nueva categoría, pasar a ejercer una verdadera vocación cosmopolita y asumir un cambio cualitativo en la imagen de la ciudad tanto a nivel externo como tambien interno, mejorando incluso la idea que los mismos ilicitanos tenemos de nuestro entorno más próximo.
Efectos urbanísticos.
La presencia de la Universidad en la trama urbana ha supuesto una modificación sustancial en el ordenamiento urbanístico. Tengamos en cuenta que la Universidad, con sus 2.000.000 de m2 , es un elemento lo suficientemente importante como para cambiar la fisonomía global de la ciudad. Sirva como ejemplo el citar que el Barrio de Carrús, donde residen 80.000 ilicitanos, ocupa una superficie similar.
El que la aprobación de la Universidad coincidiese en el tiempo con el proceso de modificación del Plan General de Ordenación Urbana, permitió adecuar, en la medida de lo posible, el citado documento al diseño y necesidades de la institución educativa, para posibilitar una integración real de la misma.
La existencia de la Universidad ha propiciado, estoy seguro, que cambiemos la percepción que los ilicitanos, incluso los propios gestores de la ordenación urbanística de la ciudad, tenemos de Elche. La presencia de este nuevo elemento en la ciudad induce una idea de globalidad, que nos hace ampliar las miras y empezar a considerarla con criterios de quien observa una “gran ciudad”.
Tomando prestada una feliz expresión utilizada, por un buen amigo, en los debates realizados en 1998 (Pepe Amorós, arquitecto), a partir de ahora adoptamos “otra escala” para acercarnos a la realidad urbana de Elche, una escala en la que se justifican en mayor medida avenidas más amplias, mayores y mejores zonas verdes o más ambiciosas estructuras de comunicación.
Desde un aspecto más global, la Universidad está provocando un más rápido desarrollo de una de las áreas de mayor expansión de la ciudad; ejerciendo de elemento vertebrador entre el casco urbano y el proyecto de ordenación de actividades denominado “Elche, Ciudad Lineal”, cuyos límites se sitúan en la actuación “Elche, Parque Industrial”.
Pero, indudablemente, la cuestión que subyace no es exclusivamente el impacto urbanístico de la integración sino, a mi modo de ver, el concepto bajo el cual se produce tal integración urbanística.
Afortunadamente, la integración parte de cero, no tiene más condicionantes que la extensión y la delimitación física que ejercen algunos de los ejes de comunicación que desarrollan la función de dibujar su perímetro o contorno (la Ronda Norte, la Avenida del Ferrocarril, el Camino de Castilla).
Por lo tanto, considero interesante hacer alguna reflexión, desde la óptica política, y entiendánlo asi, sin ánimo de invadir el campo de quienes con su cualificación profesional podrán ofrecer una visión mucho más valiosa.
En definitiva, a mi modo de ver, la cuestión de la integración urbanística de la Universidad en la ciudad pasa por las respuestas a las siguientes preguntas:
1¿Cómo se van a organizar y disponer en el espacio-territorio las distintas inversiones que durante los próximos años se desarrollarán en la universidad?
2¿Qué nivel de relación y vinculación van a tener las actuaciones producto de la inversión publica (bibliotecas, aularios, zonas ajardinadas, espacios deportivos) con la ciudad y con el ciudadano?
No es a mi como miembro del gobierno municipal a quien le corresponde responder a tales cuestiones; pienso, eso si que estoy obligado a esbozar, a grandes rasgos, cual es nuestro deseo.
Deseo, que no es otro, que conseguir la “máxima integración posible” o, dicho de otro modo más claro y llano, conseguir una integración sin barreras y sin diferenciaciones con el entorno, lo que podría generar un gran espacio urbano polivalente a disposición de las personas.
Si me permiten ilustrarlo con algún ejemplo cotidiano, un espacio para el ciudadano que gusta de caminar en su tiempo libre.
Un espacio para el propio deportista que prefiere hacer footing en la trama urbana a hacerlo en las instalaciones deportivas
Un espacio para el encuentro entre los y las jóvenes universitarios y no universitarios (conciertos),
Un espacio para las expresiones de la cultura urbana (teatro de calle)
Uun espacio, por ende, al servicio de las demandas y apetencias y digo apetencias, no necesidades exclusivamente de los ciudadanos.
En síntesis, abogo por una integración de la Universidad concebida como si de la integración de un nuevo barrio de la ciudad se tratase, si bien con las limitaciones que técnicamente se consideren necesarias.
Para ir finalizando, como resumen de lo dicho, nos encontramos ante la mayor transformación de la ciudad en los planos cultural, social, urbano y económico de las últimas décadas; sólo comparable por su magnitud a la revolución industrial operada aquí en los años 60 y, posiblemente, aún más fructífera para la construcción del futuro de los ilicitanos.
Considero que se puede afirmar que, efectivamente, la Universidad es un elemento básico para conseguir una ciudad más competitiva y con más capacidad de respuesta ante los retos que el próximo siglo depara a todos los ilicitanos.
Para conseguirlo, y para lograr optimizar los beneficios sociales y colectivos derivados de ella, será necesario que, tanto las instituciones como los emprendedores, los representantes del entorno educativo y de los propios estudiantes, caminemos de forma coordinada y en estrecha colaboración.
Reitero mi agradecimiento personal tanto a la vocalía en Elche del Colegio de Arquitectos como al resto de componentes de esta mesa y a ustedes, al público, que con su asistencia y su participación demuestran que estamos iniciando este camino conjunto al que aludía.
Muchas gracias a todos.