¡No empieza bien!
No empieza bien el curso académico 2007-2008 en la provincia de Alicante. Y las causas fundamentales de este mal inicio son recurrentes, más que eso, crónicas; y son, además, la consecuencia directa e inevitable de una gestión muy deficiente de quienes gobiernan la Generalitat desde hace ya más de 12 años.
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¡No empieza bien!
Es así. Lo acreditan los más de 20.000 alumnos en más de un millar de costosísimos barracones; la perniciosa tasa de provisionalidad en el profesorado; la carencia de suficientes educadores para los alumnos con necesidades educativas especiales; la ausencia de unos 300 maestros y educadores que a estas alturas todavía no han sido nombrados; el constante aumento de la ratio de alumnos por aula; la falta del necesario personal administrativo en los Centros de Infantil y Primaria; el retraso en el cobro de las becas para la adquisición de material escolar; la manifiesta insuficiencia de un raquítico bono-libro; la deficiente política retributiva del profesorado, hasta un 25 % inferior a otras autonomías o disponer de una de las menores proporciones de ordenadores por alumno en centros de Primaria y Secundaria de toda España, un ordenador para 14 alumnos frente una media nacional de 9,3; que son algunos de los graves problemas con los que comienza el curso escolar en nuestra provincia y en la Comunidad, a pesar del triunfalismo, la euforia y la demagogia del discurso oficial con el que, quien es el enésimo Conseller de Educación de la era PP, Alejandro Font de Mora, se presenta ante los ciudadanos.
Problemas con los que arranca el curso escolar y que habría que poner en relación con el hecho también muy preocupante de que, según el Instituto Nacional de Evaluación y Calidad del Sistema Educativo, el 10 % del alumnado de la Comunidad Valenciana comprendido entre los 11 y 12 años, ha repetido algún curso a lo largo de la educación primaria; o con el escalofriante dato que sitúa a la educación valenciana como la que mayor aumento de fracaso escolar registra en España, con una tasa de jóvenes sin titulo de ESO que ha crecido desde el 25,9 por ciento en 2000 hasta el 34,1 en 2004.
Circunstancias éstas que, a su vez, es preciso analizar a la luz de tres datos de naturaleza económica tan significativos como preocupantes; primero, que el gasto de la Generalitat en conciertos educativos ha crecido un 46 por ciento con el Sr. Camps en la Presidencia de la Generalitat, pasando de 394,5 millones de euros en 2004 a 577 en 2007; segundo, el endeudamiento descontrolado de CIEGSA que ha crecido un 1327 % desde 2003 y cuya pésima gestión económica ha generado, unos sobrecostes tasados por la Sindicatura de Cuentas en más de 500 millones de euros; y tercero, que según el informe elaborado en 2006 por el Observatorio de la Sostenibilidad en España sobre gasto público destinado a educación no universitaria en las Comunidades Autónomas, la nuestra es la décima, situándose sensiblemente por debajo de la media nacional.
Lo que, unido a la insuficiente inversión pública y a la ausencia de planificación, tiene como consecuencia más clara y directa la carencia de centros educativos suficientes y que Alicante sea curso tras curso la provincia con más barracones de la Comunidad. En concreto, y aceptando los cuestionados datos de la propia Consellería de Educación, que todos sabemos que están “trucados”, habría casi 500 barracones, que unidos a los de Valencia y Castellón convierten a nuestra autonomía en líder en España en las mal llamadas aulas provisionales, con más un millar de barracones y más de 20.000 alumnos formándose en éstas inadmisibles instalaciones que a Camps gusta llamar “instalaciones educativas provisionales”. Y que, por cierto, según Concha Goméz, secretaria autonómica de educación, “están perfectas” en una idílica percepción de la realidad en la que la número dos de la Consellería olvida que, con el PP al frente de la Generalitat, hay chicos y chicas en esta provincia que han acabado Primaria sin pisar un aula de las de verdad. Ahí esta el triste ejemplo del Colegio Público Benalúa de Alicante y algunos otros en Orihuela y Torrevieja.
En resumen, no empieza nada bien el curso 2007-2008 en la provincia porque faltan demasiados centros, porque hay masificación en las aulas, porque las condiciones de trabajo del profesorado son deficientes, porque se desvían ingentes recursos económicos a la educación privada en detrimento de la pública, por destacar sólo los principales elementos. Pero, sobre todo no empieza bien, porque los hechos y la voluntad política, acreditan que para el Partido Popular y para el propio Camps, es más importante invertir en la Formula Uno, en los macro proyectos de ocio, y en la propaganda partidista que en la educación de nuestros hijos e hijas.