Supresión de los símbolos inconstitucionales
Intervención en la Comisión de Administraciones Públicas, Congreso de los Diputados. Proposición no de ley relativa a la supresión de los símbolos franquistas
Sr. Presidente
Señoras diputadas, Señores diputadosBuenos días
Muchas gracias.
Comenzaré, (Señorías), mi intervención en nombre del Grupo Parlamentario Socialista resaltando algunas cuestiones que, estimamos relevantes en el contexto del presente debate.
La primera: que considero, – que considera mi Grupo -, que éste debe ser uno de esos asuntos que se aborde desde la óptica del consenso, sin dar lugar al enfrentamiento entre partidos.
Ello, obedece a dos razones básicas.
En primer lugar, porque entendemos que éste es un debate que, entronca directamente y que es consecuencia natural del espíritu y la finalidad de la resolución unánime del Congreso de los Diputados, de fecha 20 de Noviembre de 2002. (que estoy seguro que sus Señorías conocen a la perfección)
Y que tiene como base y esencia, conceptos políticos tan importantes como
- la convivencia democrática
- la negación de la violencia
- el espíritu de concordia, o
- el reconocimiento moral a las víctimas
§ la segunda razón que nos anima al consenso, es nuestro interés por conseguir, efectiva y realmente, el resultado perseguido. Queremos (como quieren tantos otros), que los símbolos inconstitucionales desaparezcan de la faz de las ciudades.
Señorías:
Este es un debate que todavía se manifiesta con gran intensidad, en el ámbito municipal.
Sólo hay que dar un repaso a la prensa local de algunas Comunidades para ver, enconados enfrentamientos entre gobierno local y oposición; y, también, entre colectivos y asociaciones con alcaldes que, se niegan en rotundo a poner punto y final a la cuestión.
Se trata de un debate que, con la cercanía, sube de tono.
Una cuestión altamente controvertida que, encuentra fácilmente no sólo incomprensibles posiciones reticentes, sino también insólitas posturas abiertamente detractoras.
Por ello, disponer de la mayor autoridad y legitimidad política que confiere el consenso nos permitirá afrontar con éxito la consecución de este objetivo.
También, por ello, les anticipo, Señorías, que – en aras del consenso – evitaré citar ejemplo alguno, ni referirme a la situación concreta de ningún municipio en particular.
La segunda cuestión, que pretendo resaltar, es una conclusión que imagino que, probablemente, pueda ser compartida por la mayoría de los presentes.
Y que es que, a mi juicio, éste es un debate que, a estas alturas, transcurridos ya 26 años de convivencia democrática, no tendría que estar produciéndose.
En efecto.
A estas alturas:
Tras veinticinco años de Ayuntamientos Democráticos, de democracia municipal y casi treinta años después de la muerte del Dictador, a simbología franquista, los símbolos inconstitucionales, tendrían que haber desaparecido totalmente del paisaje de los pueblos y ciudades de España.
Ese, Señorías, debería haber sido el resultado natural de la normalidad democrática, de la que disfrutamos en tantos ámbitos.
Pero, lamentablemente, a pesar del buen trabajo realizado por tantos alcaldes y alcaldesas, aún queda un muy largo camino por recorrer.
Son demasiados, Señorías, los municipios que todavía hoy rememoran fechas, nombres, imágenes o actuaciones vinculadas a la terrible dictadura franquista.
Imágenes, denominaciones y fechas que, Señorías, estoy convencido de ello, constituyen una vulneración flagrante del espíritu, cuando no de la letra, de nuestra vigente Constitución.
Símbolos, Señorías, que constituyen en si mismos una afrenta hacia los valores y a las convicciones democráticas.
Y, símbolos, Señoras y señores diputados, que ante todo, representan una ofensa, una herida más, en la dignidad de tantos hombres y mujeres que padecieron los horrores, la brutalidad y la represión de la dictadura franquista.
Y todo ello, constituye una importante anormalidad democrática.
Señorías, este Grupo considera que
Una democracia madura, – como lo es la nuestra – no puede permitir que haya niños y niñas que acudan a diario, a Centros educativos que lleven por nombre el del dictador o el de alguno de sus colaboradores.
Una democracia madura, – como lo es la nuestra – no puede consentir que haya plazas y jardines, con estatuas ecuestres o con bustos, dedicados a algún personaje que fue capaz de someter, de oprimir y de violar impunemente los derechos humanos, durante años, en España.
Una democracia madura, – como lo es la nuestra – no puede admitir, en definitiva, señorías, que haya calles y avenidas emblemáticas, que conserven el nombre de quienes encarnan y representan la antitesis, de los valores de la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político, que nos unen a todos y por los que, todos, trabajamos a diario.
Y, Señorías, déjenme que les diga que éste no debe ser un discurso ni de la izquierda ni de la derecha.
Este debe ser un discurso propio de demócratas, un discurso hecho desde las convicciones democráticas.
Sr Presidente
Señorías, voy acabando:
Explicaré, para finalizar, el sentido y fundamento de la enmienda del Grupo Parlamentario Socialista.
Entendemos, que la finalidad de las iniciativas acumuladas es, exclusivamente, provocar la retirada en el corto plazo de los símbolos de la dictadura que perduran en los edificios de titularidad estatal.
Nos parece bien, muy bien, pero mejorable
Consideramos que si se aborda la cuestión, no debemos hacerlo sólo parcialmente. Hay que abordar el problema en su totalidad.
Por ello, nuestra enmienda, pretende complementar y a la vez ampliar el ámbito objetivo de las iniciativas de ERC y de IU.
Así, por tanto, pretendemos que la medida se extienda también al ámbito municipal; que comprenda, como decíamos, el problema en la totalidad de su expresión.
Muy posiblemente, para ello sea preciso impulsar algún cambio normativo.
Quizá sea necesario impulsar alguna medida de carácter legislativo que regule la adecuación de los símbolos presentes en lo urbano, a los valores constitucionales.
O, visto a la inversa, quizá baste, con introducir algún precepto legal que, simple y llanamente, prohíba la presencia de símbolos contrarios a la Constitución. Como ya hace, por cierto, alguna norma autonómica, en concreto, la ley foral 24/2003 de 4 de abril de símbolos de Navarra.
Para ello y por ello, enmendamos la PNL que estamos debatiendo, en el sentido de instar al Gobierno a que, encomiende a la Comisión Interministerial para el estudio de la situación de las víctimas de la guerra civil y del franquismo, (creada mediante el Real Decreto 1891/2004, de 10 de septiembre), el estudio de las medidas necesarias para conseguir la supresión de los símbolos inconstitucionales de los municipios españoles.
Comisión que, (recordémoslo), tiene como finalidad el proponer las medidas, legales o de cualquier tipo, que resulten necesarias para ofrecer el adecuado reconocimiento y satisfacción moral a las personas que, padecieron actuaciones represivas durante la guerra civil y el franquismo.
Y no cabe la menor duda que, suprimir los símbolos inconstitucionales, es una de las vías para avanzar en la satisfacción moral de las víctimas del franquismo.
Lo que convierte a esta Comisión, en el ámbito orgánico adecuado para proponer y promover las medidas necesarias para conseguir la retirada de los símbolos inconstitucionales de los pueblos y ciudades.
Señorías:
Esta no es una iniciativa para reabrir viejas heridas; ni para reeditar enfrentamientos a cuenta del pasado.
Muy al contrario, es una iniciativa para posibilitar que cicatricen correctamente, para que con ello podamos seguir construyendo un futuro de paz y progreso para todos y todas.
Y acabo, como empecé: abogando, sinceramente, por el consenso.
Señorías,
- Desde la madurez democrática adquirida
- desde las convicciones democráticas, de las que hacemos gala
- desde el respeto a los valores superiores del ordenamiento jurídico
...considero que hemos de posicionarnos favorablemente con respecto a esta Proposición.
Señorías:
Estoy totalmente seguro de que compartiendo esta iniciativa y haciéndola de todos y todas, estaremos contribuyendo
- a dar más solidez,
- a reforzar,
- a aumentar
la calidad de nuestra Democracia.
Muchas Gracias.