Faltan 30 días para el 9-M ¿dónde está el PP? ¿desaparecido? No. Escondido, esperando que pasen las elecciones
Estamos ya muy cerca del 9 de marzo. El compromiso de narrar mi experiencia como candidato, mis impresiones sobre la campaña, ha quedado simplemente en buenas intenciones. La dinámica intensa, a veces asfixiante, del día a día me impide dedicar unos minutos a “alimentar” el blog. No es excusa, es pura realidad.
Sin embargo hoy domingo, sí podré. He tenido un día relajado; anoche tuve cena de campaña en Catral, con mis queridos compañeros y compañeras de allí, lo que me impedía estar esta mañana en el acto de Zapatero en Vistalegre (Madrid). He aprovechado para dedicar la mañana a una de mis pasiones, correr. Y he corrido la media maratón de Orihuela. Ha hecho bastante frío. No éramos demasiados corredores, poco más de 1100. Estoy contento, ya que a pesar de que no entreno casi nada por el horario intensivo de la campaña, he repetido el mismo tiempo que hice hace unas semanas en Santa Pola, 1 hora 48 minutos. Un tiempo modesto, pero que para mi representa mucho esfuerzo y sobre todo implica superación.
Vuelvo a la campaña. Tengo la sensación, casi, casi la convicción, de que los socialistas estamos haciendo una gran campaña electoral en la provincia de Alicante.
Con la organización metódica, diligente y astuta de un Comité Electoral Provincial coordinado por Diego Macià, los candidatos y candidatas del PSOE por esta circunscripción estamos recorriendo la provincia palmo a palmo, radio a radio y televisión a televisión.
Desde Bernad Soria, número uno, hasta Ester Asensio, número 10, pasando por la infatigable Leire Pajín o la recién incorporada Vicenta Tortosa, que ha sido una buena alcaldesa de Villena, todos y todas estamos esforzándonos para ganar estas elecciones aquí, en la provincia de Alicante.
Y, a medida que avanza la campaña y por tanto pasan los días y los acontecimientos, pienso que las cosas van a ir muy bien para los socialistas alicantinos. Cuando dimos nuestros primeros pasos, principios de enero, estaba convencido de que también 2008 íbamos a subir un diputado más, y obtener 6 escaños. Ahora, empiezo a pensar que, soñar con el séptimo no es ningún disparate. Al tiempo.
Hay varias razones en las que apoyo mis buenos augurios. Desde la perspectiva general, el bueno tono de Zapatero, su mensaje claro, la campaña alegre, en definitiva, su mirada positiva, que no es un eslogan sino el reflejo de una forma de afrontar la vida, en este caso, la política. Que choca estrepitosamente con Rajoy, el PP, y su campaña. Los veo muy mal, no sólo por Gallardón, ni por Pizarro, ni por los Obispos, sino porque creo que hay muchos ciudadanos hartos del catastrofismo, de la negatividad, de la crispación y de las mentiras del PP.
Otra, ya en clave provincial, es lo que informalmente podríamos llamar el “efecto Soria-Leire-Trillo”. No, no me he vuelto loco. Lo explico. En cada acto, en cada paseo por la calle, en casa visita a un colectivo, se aprecia con claridad que Soria, Bernad Soria, es uno de esos candidatos que sobrepasa los límites de nuestro electorado natural. A Leire le pasa algo muy parecido. Hay muchos jóvenes, y muchos ciudadanos también de mediana edad que se sienten fascinados por nuestra Secretaria de Estado de Cooperación, Leire Pajín. Ambos son un lujo para el PSOE en esta provincia, pero sobre todo suponen la capacidad de conectar con miles de ciudadanos que, muy probablemente, sin ellos no estarían ahora pensando en confiar en el PSOE el próximo 9 de marzo. Y el contraste con el candidato del PP, Trillo, acrecienta ese “efecto”. Digamos que Federico Trillo, valorado como “el que menos rechazo genera” por sus propios compañeros, potencia las fortalezas de Bernad y Leire y eclipsa sus eventuales debilidades como candidatos.
Es lógico, porque el seis veces candidato por Alicante, que nunca pudo votarse a si mismo debido a que su vinculación con la provincia es tal que jamás estuvo empadronado aquí, es ya generalmente conocido como el político elegido en Alicante que menos se ha preocupado, nunca, por esta provincia.
Y la última, también en clave provincial, tiene que ver ¡como no! con el trasvase del Ebro. Por fin, la verdad sobre el trasvase del Ebro a las claras. Pura mentira y manipulación con la que el PP lleva engañando a los alicantinos más de una década. Por fin queda claro que el PP ha mentido y manipulado a los alicantinos día tras día, primero desde el Gobierno, luego desde la oposición y desde luego también desde la Generalitat Valenciana. Vamos a tener muchos días para reflexionar sobre el Ebro, o sobre las tonterías, dicho respetuosamente, de un tal González Pons que promete “parar todas las desalinizadoras, si gana Rajoy”, obviando que en esta provincia llevamos ya varios años sin cortes de suministro y sin restricciones precisamente por el agua de las desalinizadoras. Y pasando por alto que hasta Manuel Serrano, de su Partido, y de Riegos de Levante, apuesta por el agua de las desalinizadoras. ¡No está mal! González Pons, candidato del PP por Valencia, también se propone ayudarnos.
Acabo, con dos alusiones. A Juan R. Gil, director del Diario Información, la primera, por su editorial de hoy domingo, cuyo titulo “La gran estafa” resume a la perfección la esencia de los últimos 10 años del PP en la Comunidad, en política de agua. Y, a Andrés Martínez Espinosa, que ha conseguido hacer el ridículo con mayúsculas al asegurar hoy, en La Verdad, que “El programa del PP es la base para que al final se haga el trasvase del Ebro”. Otro que acaba de fundir con una frase la poca o mucha credibilidad que pudiera quedarle.
PD. Por cierto ¿Dónde está el PP en la provincia de Alicante? ¿Desaparecido? No. Escondido, esperando que pasen las elecciones.
— pardalet 12/02/2008 #