Carlos González.

01/10/2008

González: "Con Zapatero, España es, cada día, un país más seguro"

Contenido de la intervención en el transcurso de la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, celebrada el 23 de septiembre, a propósito de la comparecencia del Secretario de Estado de Seguridad.

Mis primeras palabras en nombre del Grupo Parlamentario Socialista han de ser forzosamente para expresar nuestra más enérgica y rotunda condena a los atentados terroristas cometidos por ETA en Vitoria, Ondarroa y Santoña días atrás. Queremos trasladar toda nuestra solidaridad y apoyo a los heridos y afectados por los tres atentados y desde luego manifestar nuestra condolencia y nuestro más sentido pesar a los familiares, al hijo y a la esposa del brigada del Ejército de Tierra asesinado en la mañana del pasado lunes. Este fin de semana hemos vuelto para comprobar que los terroristas conservan capacidad para hacernos mucho daño, para sembrar de dolor las calles y la vida de los ciudadanos. Compartimos con usted, señor Camacho, señor secretario de Estado, que ETA solo tiene un destino, poner fin a su barbarie criminal de forma definitiva a incondicional, rendirse por tanto, como usted mismo ha dicho, ante la fuerza de los demócratas. Los violentos, los asesinos, el mundo etarra este es el mensaje principal que el Grupo Parlamentario Socialista quiere lanzar en relación con esta cuestión debe saber que jamás alcanzará ninguno de esos objetivos y que la violencia solo les llevará a conseguir la cárcel y el rechazo y la repugnancia de la inmensa mayoría de la sociedad española.
Quiero también con estas palabras iniciales, señorías, señora presidenta, reiterar el reconocimiento del Grupo Parlamentario Socialista a todas las víctimas del terrorismo, a las víctimas de todo tipo de terrorismo; deben saber que tienen nuestro cariño, nuestro apoyo y
En este punto expresaré el sincero reconocimiento del Grupo Socialista a la tarea impagable que a diario prestan a la sociedad española las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Nos sentimos legítimamente orgullosos del trabajo profesional, la dedicación y la entrega a la defensa de los derechos constitucionales de los ciudadanos del Cuerpo Nacional de Policía, de la Guardia Civil, de los Mossos d’esquadra y de la policía autónoma vasca. Señorías y este es el segundo mensaje clave que este grupo quiere plantear esta tarde, quiero reafirmar en esta Comisión del Parlamento la convicción del Grupo Socialista de que la unidad de los demócratas no solo nos hace más fuertes, sino que unidos, luchando con las herramientas que nos proporciona el Estado de derecho, pondremos punto y final antes a esa lacra que tanto daño, dolor y sufrimiento ha causado ya a la sociedad española. Han pasado afortunadamente los tiempos del desencuentro y de la división de los demócratas, y este grupo agradece expresamente el respaldo de todos los portavoces ante los atentados y singularmente la nueva actitud, el apoyo expresado públicamente y también en la Cámara por el primer partido de la oposición. Agradezco, por tanto, señor Cosidó, en nombre del Grupo Socialista, sus palabras en relación con esta cuestión.
Dicho lo cual, señorías, vuelvo a lo que en circunstancias normales tendrían que haber sido mis primeras palabras al inicio de mi intervención: agradecer al señor secretario de Estado su comparecencia en esta Comisión, que hay que recordar es la primera en esta legislatura que prácticamente acaba de comenzar, en la que esperamos que haga acto de presencia también en numerosas ocasiones, como ya lo hizo en su anterior mandato. Seguro que el señor secretario de Estado lo sabe, pero creo que es conveniente decir que el señor Camacho ha sido el secretario de Estado que más veces ha comparecido en esta Comisión en los últimos doce años. Por tanto, quiero subrayar que este no es un Gobierno que tenga aversión ni ningún tipo de alergia a venir al Parlamento, sino que son un Gobierno, un ministro, un secretario de Estado y unos directores generales que vienen asidua y frecuentemente a la Cámara a rendir cuentas sobre las decisiones que toman en materia de seguridad. Continuando con el hilo conductor de mi intervención, me gustaría, señor Camacho, felicitarle en nombre de mi grupo por su confirmación en el cargo, que le aseguro que a este grupo no le ha sorprendido dados los buenos resultados que ha cosechado con su trabajo en el mandato anterior, y lo digo desde el realismo y la objetividad de los datos, que no desde el optimismo infundado, señor Cosidó.
Entrando en materia, quiero decirle, señor Camacho, sin rodeos, que las prioridades que ha ido desgranando a lo largo de toda su intervención son, al criterio del Grupo Socialista, muy correctas y adecuadas para conseguir ese objetivo que usted planteaba y que este grupo comparte plenamente de garantizar la seguridad en nuestro país, de hacer de España un país cada día más seguro. Reafirmo que compartimos el análisis que usted ha efectuado, así como el camino que se plantea recorrer a lo largo de la legislatura en esa estrategia de seguridad compartida, de seguridad nacional, como usted ha mencionado. Quiero decirle que, a ojos de este grupo, ha hecho usted una intervención sólida, consistente y coherente en los objetivos con el trabajo que han venido realizando el ministerio y esa secretaría de Estado en los últimos cuatro años. Me voy a referir con extraordinaria brevedad a cuatro cuestiones muy importantes a ojos de este grupo: terrorismo, delincuencia organizada, inmigración ilegal y seguridad ciudadana, que son también ejes conductores de su intervención.
Empezaré con el terrorismo. Antes hice referencia a los atentados, al papel de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, al reconocimiento a las víctimas y al trabajo serio y riguroso de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y todas mis reflexiones anteriores tienen perfecto sentido en este punto de la intervención, las doy por reproducidas. Solo quiero manifestar de forma expresa el apoyo incondicional del Grupo Parlamentario Socialista al Gobierno en la lucha contra ETA y contra el terrorismo internacional. Este grupo usted lo sabe, lo saben SS.SS. apoyó también sin condición alguna al Gobierno del Partido Popular en los ocho años de Gobierno del señor Aznar, y vamos a dar a este Gobierno el mismo apoyo que dimos a gobiernos anteriores.
En materia de criminalidad organizada hubo años en los que en este país se negó la realidad, se miró para otro lado en relación con la presencia del crimen organizado en nuestro país y, en consecuencia, no se tomó ni una sola decisión ni ninguna medida para poner coto a la actividad delictiva de las bandas, que camparon a sus anchas entre 1996 y 2004. Afortunadamente hubo un cambio de rumbo y un cambio en las políticas a partir de 2004, momento en el que el Ministerio del Interior, su secretario de Estado, se tomó muy en serio esta grave amenaza para la seguridad nacional, y al modo de ver de este grupo la estrategia sobre la que se ha trabajado en los últimos cuatro años y en la que usted plantea que desea sustentar la lucha de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado contra el crimen organizado nos parece correcta porque arrojó buenos resultados en los cuatro años anteriores y porque estamos seguros de que es el camino adecuado. Usted ha hablado de especialización policial, de mejora de los servicios de información e inteligencia, de más medios materiales y de incremento de los medios tecnológicos. Nosotros creemos que hay que ir en esa dirección, que, como decía anteriormente, es la que nos ha dado buenos resultados. Si no he tomado nota mal, ha hablado usted de más de 1.527 grupos desarticulados, bandas de criminales organizados que vinieron y se asentaron en España entre 1996 y 2004 y que este Gobierno con buen criterio, con un trabajo serio y riguroso de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ha conseguido desarticular. Este es el camino que da resultados y el que consideramos que hay que seguir.
En materia de inmigración ilegal suscribimos todas y cada una de sus reflexiones, su posición y el planteamiento de futuro que hace. Estamos ante un problema de extraordinaria complejidad, con el que algunos simplifican irresponsablemente. Como dijo recientemente el ministro en su comparecencia de 4 de septiembre en el Senado, no hay soluciones mágicas ante la inmigración ilegal. Este es un problema muy serio, muy grave, y consideramos que estamos caminando en la dirección correcta. El Gobierno está trabajando con inteligencia, buscando la cooperación de los países emisores y la implicación de la Unión Europea, a la vez que actúa en las repatriaciones con la misma determinación que respecto a los derechos humanos. Si me permite una sugerencia, señor secretario de Estado, yo no tendría muy en cuenta las infundadas críticas de aquellos que cuando tenían responsabilidades de Gobierno mantenían de cara a la galería un discurso tan grandilocuente como vacío, porque nunca iba acompañado por ninguna medida seria ni medianamente efectiva. El señor Cosidó en su intervención ha hablado de fracaso y yo considero que el único fracaso rotundo que ha habido en este país en materia de política de inmigración fueron los ocho años de Gobierno del Partido Popular, en los que, como dije anteriormente, no hubo ni una sola medida y en los que, como todos sabemos, la política de inmigración del Partido Popular se sostuvo en una máxima que era: papeles a cambio de un simple billete de autobús, como quedó acreditado en un célebre debate recientemente.
En materia de seguridad ciudadana, este grupo comparte la estrategia que puso en marcha su Gobierno durante los cuatro años anteriores, en la pasada legislatura. Quiero responder a mi colega, al que aprecio y respeto, señor Cosidó, que yo no he visto optimista al secretario de Estado en materia de seguridad ciudadana. Lo he visto serio y sobre todo realista, con el aval del trabajo realizado en los últimos cuatro años y los frutos que ese trabajo realizado por el Gobierno, el Ministerio del Interior, la secretaría de Estado y sobre todo por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ha dado a los ciudadanos en términos de mayor seguridad.

Todas y todos los que estamos aquí creo que sabemos que España pasó de una política de seguridad caracterizada por la reducción en el gasto público, por la reducción de los efectivos, que tuvo consecuencias graves en términos de aumento de la inseguridad y del número de delitos, en esos ocho años de Gobierno del Partido Popular, a una política de seguridad, la del partido Socialista, la que ha liderado usted primero con el señor Alonso y luego con el señor Rubalcaba, en la que se ha incrementado de forma muy importante la inversión en medios materiales y en medios humanos dedicados a la seguridad pública y que ha tenido como resultado lo que usted ha dicho: que los ciudadanos perciben en los pueblos y ciudades que hay mayor seguridad, como indican de forma clarísima las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas a las que usted ha hecho referencia.
Ha hablado el señor Cosidó, y tengo que salir al paso de esa afirmación, en torno a las estadísticas, al uso de las cifras de delincuencia. Le voy a decir dos cosas en torno a esto: Primero, que los datos del señor Cosidó, y sabe que se lo digo sinceramente de forma respetuosa, son datos sesgados, datos deformados, datos, si se me permite una expresión coloquial y amable, marca FAES y, por tanto, con poco valor. Sus datos son tan poco creíbles que le voy a poner dos ejemplos: uno, en tono de broma y es que usted le ha imputado una hora y media de intervención al señor secretario de Estado cuando solo ha hablado 61 minutos que yo he cronometrado; y otro, que sí que tiene relación con lo que estamos hablando, es lo que tiene que ver con los delitos más graves que son los que mayor alarma social crean entre los ciudadanos y ciudadanas. Me refiero a los homicidios y asesinatos. Cuando ustedes llegaron al Gobierno en 1996 en España se cometieron 813 homicidios y asesinatos, cuando ustedes salieron del Gobierno en 2004 se habían cometido 1.366. Le voy a dar el porcentaje: Con su Gobierno, la tasa de homicidios y asesinatos creció espectacularmente un 68 por ciento. En este momento llevan cuatro años consecutivos decreciendo, disminuyendo y es producto de las políticas de seguridad, de esa política de incremento de efectivos, de mayor especialización de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de esa política de mayores recursos.
Le decía que le iba a hacer un ofrecimiento serio y sincero. Creo que no podemos pasarnos la legislatura discutiendo sobre las cifras y manejando, de forma caprichosa e intencionada, los datos en torno a la delincuencia. Tenemos que abordar esta cuestión con seriedad. Me consta que el Gobierno y también este grupo tienen voluntad e interés y ofrecemos al conjunto de los grupos ponernos de acuerdo en algún sistema de medición, en alguna metodología que objetive la medición del número de delitos y faltas. El Grupo Socialista, el Gobierno, estamos en condiciones de ofrecer un acuerdo del cual resulte una metodología que suponga el que no tengamos que estar discutiendo ni de apagones estadísticos, ni de ninguna cuestión de esta índole.
Usted ha hecho un uso de los datos absolutamente sesgado. Hablar solamente del territorio Guardia Civil y decir que ahí se produce un incremento del número de delitos y faltas es dar una visión objetivamente sesgada. Digo objetivamente en lo que tiene que ver con el sesgo que tienen esos datos. Está dando usted unos datos que no son correctos. Hablar del número de delitos estimado por la fiscalía sabe que estamos hablando de una magnitud que no tiene nada que ver ya que con el número de delitos y faltas de la memoria del fiscal general del Estado se está midiendo una cuestión muy distinta. Esta es una discusión muy antigua en esta Cámara. Propongo que alcancemos un acuerdo y que podamos hacer una proposición no de ley en la que pidamos al Gobierno encontrar una solución a esta cuestión pero, por favor, no hable usted de apagón estadístico porque fue precisamente su Gobierno el que nunca dio dato alguno y sabe usted bien que lo que digo es absolutamente cierto. Fue su Gobierno el que eludió sistemática y reiteradamente dar la cara con el número de delitos y faltas.
Quiero hacer una referencia también, y voy terminando señora presidenta, al planteamiento que considero serio y riguroso que se ha realizado por parte del secretario de Estado en torno a la lucha contra la violencia de género. Se ha hablado de optimismo insultante. Este grupo lo que ha visto en la intervención del secretario de Estado ha sido seriedad, rigor, trabajo coordinado, mayores recursos humanos, mayores recursos materiales y el reconocimiento implícito de que, aunque este Gobierno ha tomado importantes medidas que han conllevado importantes avances, a pesar de eso, lo que ha dicho el señor secretario de Estado, lo que se deduce de sus palabras, el sentimiento que late detrás de su planteamiento es que tenemos que seguir haciendo más esfuerzos. Es absolutamente injusto el que algún portavoz hable de optimismo insultante, cuando lo que se ha hecho es un planteamiento absolutamente serio y riguroso.

Voy a hacer tres afirmaciones que creo que son precisas en este momento por rigor y por respeto a la realidad. Ha hecho el señor Cosidó alguna referencia a la política de recursos humanos en materia de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que merecen ser aclaradas. Ha hablado sobre la merma de las plantillas y sobre los escasos objetivos que se fija en número de efectivos totales este Gobierno. Creo que el Partido Popular si de algo es mejor que no hable en esta Cámara es de efectivos y de recursos humanos en la Guardia Civil y en el Cuerpo Nacional de Policía. Los datos que yo recuerdo arrojan que en ocho años de Gobierno del Partido Popular hubo una reducción de más de 15.000 efectivos, y los datos objetivos que también están aquí, que se pueden esgrimir y poner sobre la mesa, es que cuatro ofertas de empleo público, anunciadas por el Gobierno, por el Secretario de Estado de Seguridad, han supuesto la creación de 40.000 nuevas plazas en cuatro años y más de 19.000 nuevos efectivos que se han incorporado a las plantillas de la Guardia Civil y de la Policía Nacional en cuatro años. Por tanto, una política diametralmente opuesta a la que impulsó el Partido Popular en sus años de Gobierno de reducir plantillas, de disminuir el número de agentes a incrementarlos ostensiblemente.
Se ha hablado también, y lo he anotado correctamente porque m sorpresa ha sido mayúscula, de recorte de libertades sindicales y de que hace falta más diálogo y menos represión. Mi sorpresa, señora presidenta, señor secretario de Estado es que esas palabras vienen de quien ha votado hace menos de un año en contra de las leyes que amplían los derechos de los hombres y mujeres que prestan sus servicios en la Guardia civil. ¡Vaya paradoja! Por no utilizar otra expresión.
Se ha hablado también de incrementos salariales, como siempre, alrededor de la crisis y la catástrofe. Sobre incrementos salariales le voy a dejar encima de la mesa un dato, seguro que el secretario de Estado tiene muchos más. Es muy difícil usted lo sabe mejor que yo hablar con mucho rigor de incrementos salariales en la Guardia Civil y en la Policía Nacional porque hay multitud de puestos, pluses y distintas circunstancias que influyen en las retribuciones que finalmente obtiene un policía o un guardia civil, pero, si cogiéramos un policía nacional medio que viva en Madrid, podríamos decir con absoluta precisión que en los ocho años de Gobierno del Partido Popular experimentaron un incremento salarial bruto de 468 euros.
En cuatro años de gobierno del Partido Socialista el incremento salarial bruto experimentado ha sido de 488 euros. Por tanto, creo que no hay parangón posible entre el incremento de poder adquisitivo, entre el incremento retributivo experimentado con los gobiernos del Partido Socialista y con los gobiernos del Partido Popular. Utilizando otra referencia la hizo el ministro Rubalcaba en su comparecencia en esta Cámara el pasado mes de junio, si no recuerdo mal, los policías y guardias civiles han incrementado su poder adquisitivo, han incrementado sus retribuciones un 10 por ciento por encima del incremento de los funcionarios.
Acabo, señora presidenta, expresando una convicción, y es que este grupo, el Grupo Socialista, señor secretario de Estado, de su intervención extrae la conclusión inequívoca de que hay un buen planteamiento, de que hay un planteamiento serio y riguroso para una estrategia integral de seguridad nacional, y un buen planteamiento, además quiero reiterarlo, que cuenta con un aval muy sólido, ya que usted y su equipo, señor secretario de Estado, comparecen aquí cargados de credibilidad, de la credibilidad que le otorga el haber comparecido aquí en numerosas ocasiones durante la legislatura pasada, de haber adquirido compromisos y de haberlos cumplido uno por uno a lo largo de estos cuatro años.
Finalizo reiterando que tiene usted la confianza del Grupo Parlamentario Socialista y, desde luego, deseándole también mucha suerte, mucho acierto, porque de ello depende en muy buena medida la seguridad de los ciudadanos españoles.