Elche ¿cinturón de Alicante?
La propuesta del gobierno valenciano, presidido por Eduardo Zaplana, de crear el área metropolitana de Alicante en la que se habrá de integrar obligatoriamente Elche, ha generado un ambiente de profunda preocupación en la sociedad ilicitana.
Sin lugar a dudas, podemos afirmar que, en la actualidad, Elche atraviesa un buen momento de su historia reciente, y no solo por circunstancias concretas como la exclusiva distinción que la UNESCO ha concedido al Palmeral, al declararlo Patrimonio de la Humanidad, y la firme candidatura que representa el drama sacro-lírico del Misteri. Lo fundamental es la conjunción, en un mismo momento, de factores vitales para una ciudad, como lo son: el desarrollo urbanístico racional y equilibrado en los nuevos barrios, el auge de la expansión comercial, la consolidación y modernización industrial, el proceso de humanización y cambio de los barrios tradicionales y pedanías, la pujanza de nuestra joven Universidad e, incluso, el fuerte crecimiento demográfico que se está experimentando.
Factores, todos ellos, que configuran un próspero presente y constituyen una sólida base sobre la que se asienta un futuro alentador. Pensamos que, a pesar de los problemas y necesidades siempre existentes, Elche avanza hacia el futuro con acierto y fortuna en muy diversas manifestaciones de la vida urbana.
Curiosamente, y coincidiendo con este positivo contexto, los ilicitanos nos encontramos inmersos en uno de los debates de mayor trascendencia de cuantos se han suscitado en los últimos años en nuestra ciudad. La propuesta del gobierno valenciano, presidido por Eduardo Zaplana, de crear el área metropolitana de Alicante en la que se habrá de integrar obligatoriamente Elche, ha generado un ambiente de profunda preocupación en la sociedad ilicitana.
Prueba palpable de ello es el interés demostrado por la inmensa mayora de colectivos, asociaciones y entidades ciudadanas de todo tipo, carácter y posicionamiento político, ante las convocatorias publicas realizadas hasta ahora por el Ayuntamiento de Elche.
Y obviamente, el sentir de la ciudadana tiene su fiel reflejo en el ámbito político. De ahí, que, como portavoz del Grupo Socialista en el Ayuntamiento, acuda a esta Tribuna pública del DIARIO INFORMACION para expresar la opinión y el criterio de las personas que, hace no muchos meses, recibimos el encargo democrático de gobernar esta ciudad.
No tenemos dudas. Elche no forma parte del área metropolitana de Alicante. Elche no es una ciudad del cinturón de Alicante. No se dan, entre Elche y la capital de la provincia, las intensas relaciones sociales, económicas y culturales que resultan necesarias o, m s que ello, imprescindibles para justificar la creación y regulación de un área metropolitana.
Y todo ello, no es solo debido a que entre Elche y Alicante no existe continuidad física, denominador común presente en todas las áreas metropolitanas de la geografía española. Sino que, además, y fundamentalmente, no se da un auténtico hecho metropolitano Alicante-Elche.
Y no se da, porque, aunque ciudades vecinas, no comparten los que son los elementos definitorios de las metrópolis. Así, podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que no existe un mercado de trabajo indiferenciado; como tampoco un mercado único de la vivienda, y que no se produce trasvase poblacional entre Alicante y nuestra bimilenaria ciudad; ni siquiera acta la capital, Alicante, como centro comercial de referencia para los ilicitanos.
Fenómenos que se reproducen, de forma sistemática, en aquellos municipios que configuran entre si área metropolitana. Píensese, a modo de ejemplo, en la ciudad de Valencia y su entorno, Barcelona y las localidades limítrofes y, la propia capital del Estado, con los numerosos municipios absorbidos, en ese moderno modelo de anexión territorial que es la gran metrópoli.
En consecuencia, no existiendo ese “modus vivendi” definitorio del hecho metropolitano, no existe tampoco conciencia metropolitana en los ciudadanos de Elche, que nos sentimos, ante todo, precisamente eso: ilicitanos orgullosos de nuestra identidad.
En directa relación con ello, considero necesario destacar, que una de las peores consecuencias de formar parte del cinturón de otra ciudad, al margen de la pérdida de autonomía y capacidad de decisión sobre los propios asuntos, es el inevitable proceso de pérdida de identidad, que consigue, con el transcurrir del tiempo, que la ciudad se desdibuje, al ir diluyéndose las seas propias de su idiosincrasia, de su cultura y hasta de su propio nombre.
La ley que impulsa el gobierno presidido por el Sr. Zaplana que, de ser aprobada, obligar a Elche a formar parte del cinturón de Alicante, entraña para nosotros los riesgos enunciados: la pérdida de la capacidad de decidir sobre nuestro futuro y la pérdida de nuestra valiosa personalidad como pueblo, orgulloso de su cultura y de su historia. Inevitablemente, esa norma jurídica que se pretende imponer, amenaza el futuro que queremos para nuestra ciudad.
Al modo de ver del Grupo Socialista, y al mío propio, los ilicitanos no debemos admitir una arbitrariedad que lleva aparejadas tales consecuencias. Nuestra exigencia a quienes gobiernan en la Generalitat Valenciana es sencilla y posible. Sólo estamos demandando que se escuche a la que es la tercera ciudad de la Comunidad; reclamando que se garantice nuestra autonomía como ciudad; solicitando que el Gobierno contemple la voluntad de los ilicitanos e ilicitanas y, que no es otra que seguir decidiendo en Elche sobre los asuntos de Elche.
Es mi deseo finalizar, lo que no debe ser entendido más que, como una humilde reflexión que sirve de criterio y de guía a nuestro trabajo cotidiano, diciendo que: Se equivoca el gobernante que no sabe escuchar la voz serena del ciudadano; se equivoca, también, el gobernante que ignora las consecuencias de sus decisiones; y, se equivoca más aún, si cabe, el gobernante que, por simple orgullo, las impone a sabiendas de sus nefastas repercusiones.
Se equivoca Eduardo Zaplana cuando no admite que, Elche y los ilicitanos hemos de regir nuestro futuro. La ciudad de Elche no puede, ni quiere, ni debe ser convertida en un barrio de Alicante.
Fdo. Carlos González Serna
Portavoz Grupo Municipal Socialista